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pensamiento con alas.





martes, 18 de septiembre de 2012

Maria Magdalena


Han mutilado tu corazon!
Traidores!
Musas y amantes de todos los tiempos descubrieron
Que el falo no tiene memoria.
El amor que deberia tenerla,
Tampoco.
Uno a uno como en un desfile,
Exigen venganza aquellos
Que bebieron de ti.
Quizas porque no pudieron fragmentarte.
¡Ninguna parte tuya fue realmente de ellos!
Ahora lo sabes: un amante puede ser
El mas aterrador enemigo.
Como no pueden negar la fiesta
Que hicieron en tus carnes,
Y borrar evidencia de su ruta
Sobre ti,
Han buscado la mejor manera de silenciarte.
Hacer un silencio de sepulcro
Frio y gris esta tarde,
-tarde de hienas
Gritonas y escandalosas-.
Las piedras casi atadas en sus manos
Es cierto, derramaran sangre,
Pero…¿podra la sangre derramada provocar
Mas dolor que la simple traicion?
¿Cómo podria apredrearte de forma tan despidada alguien que subió a ti?
Ahora ves con claridad,
Ellos son las hienas espantosas de que hemos oido.
Que mientras desgarran, rien y rien
Haciendo doble daño.
Cada rostro te invita a rodar una pelicula
de lo que te dieron y recibieron.
Mientras levantas tus ojos al firmamento
Buscando algo.
Quizas una señal de alguien,
un auxilio ronco y profundo emite tu garganta
cansada,
Desgastada de gemir,
Como si hablaras con las piedras mismas
O con el polvo.
Los ojos saltones, dispares, asimetricos
Oscuros, negros y de colores
Acusan expectantes.
Cada uno espera que el otro te escupa
Primero.
Cada uno espera que el otro lance
La piedra primero.
Cada uno quisiera ser el primero
En verte morir.
La tarde es oscura como es oscuro
Tu corazon Maria Magdalena.
La tarde misma tiene aire acusador.
El tiempo tiene presencia de juez.
¿Esta aquí tambien el que juro
Amarte hasta morir?
Hay momentos en que la vida se centra en segundos
Y todo cabe en milimetros.
La misma eternidad deja de ser.
El ambiente es caliginoso,
Triturador,
Oloroso a perfume de tierra,
De piedras,
De saliva,
Con dedos apuntando como pistolas
Dedos que si fueran dagas quizas fueran mejores.
Ahora escuchas ofensas que contradicen
el lenguaje tibio y dulce de las alcobas.
Te preguntas aquí tirada sobre arena, polvo y piedras
Casi tragando cada rostro exaltado
Que amenaza como hiena hambrienta
¿Quién de ellos merece menos odio?
¿Al que mas te entregaste?
¿Al que no pusiste limites?
Traidores!
Las piedras en sus manos
El resentimiento
El animo de venganza
todo esta expresando
lo que exigieron de ti
sin conseguirlo.

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